El GLP, Gas Licuado de Petróleo, es una mezcla de hidrocarburos líquidos obtenidos mediante un proceso convencional en las refinerías, a partir del crudo de petróleo. También puede ser producido a partir del gas natural, en unidades de procesamiento de gas natural.

 

En estado líquido, el GLP es más liviano que el agua y puede ser fácilmente almacenado a una presión moderada. En estado gaseoso, es más pesado que el aire, lo que hace que se concentre cerca del suelo en caso de fuga. Por ser incoloro e inodoro, se le agrega un aromatizante no-tóxico como medida de seguridad. Al ser envasado, el 85% del gas se encuentra en estado líquido y el otro 15% en estado gaseoso, lo que garantiza espacio de seguridad suficiente para mantener la correcta presión en el interior del envase.

El GLP es usado intensivamente en todo el mundo debido a la facilidad de almacenamiento, transporte, gran eficiencia térmica y limpieza en la combustión.