Si bien es cierto que el GLP está relacionado con el origen de muchos accidentes, esto sólo sucede de cuando no es maniobrado de acuerdo a las reglas básicas de manipulación de todo combustible. El GLP es un producto seguro, aunque al igual que otros combustibles, como la gasolina, kerosene o alcohol, se puede encender al entrar en contacto con llamas, brasas o chispas.

Para garantizar la seguridad del usuario, es importante saber manipular correctamente el GLP y sus equipos, siguiendo los procedimientos de seguridad en caso de fuga. También es muy importante que el consumido conozca la procedencia de los envases, evitando productos clandestinos, que puedan poner en riesgo la seguridad del consumidor.

 
 

 

 
  • ¿EL GLP ES TÓXICO?
 

EL GLP es una fuente limpia de energía, no es corrosivo ni contaminante. No ofrece riesgo a los manantiales o al suelo. La utilización del GLP es ideal para que una empresa se adapte a las exigencias ambientales que establecen la reducción del nivel de emisiones contaminantes.

 

Pequeñas exposiciones al GLP no son peligrosas, debido a que este no se acumula en el organismo y no es venenoso. Sin embargo, puede provocar asfixia si es aspirado en gran cantidad, al sustituir el oxígeno en el sistema circulatorio.

 

 

 

 
  • ¿EL GLP ES CONTAMINANTE?
 

 

 

En los hogares o establecimientos comerciales, generalmente es usado para la calefacción de ambientes y el calentamiento de agua, además del uso más conocido, que el cocción de alimentos.

 

En el mercado agrícola y ganadero, es usado en al producción agropecuaria, así como para el funcionamiento de diversos equipos de ésta área.

 

En algunos países, el GLP es utilizado también como combustible automotriz, en vehículos de transporte público, taxis y automóviles particulares, debido a que el GLP es un combustible limpio: no es tóxico, no contamina los manantiales, ni el suelo. Por el hecho de permitir la reducción de emisiones de CO2, el GLP debería ser seriamente considerado como un complemento al gas natural en las políticas ambientales y en áreas urbanas de gran concentración.

La utilización de la leña en gran escala, como fuente calorífica, podría generar graves consecuencias al medio ambiente ya que para obtener el poder calorífico de un cilindro de 10kg de GLP es necesario derribar y quemar aproximadamente diez árboles. Por ello, el consumo de GLP representa en muchos casos preservación de millones de árboles por día.